Guitarra eléctrica clásica
Cuerdas tensas, pastillas rugiendo y un buen amplificador: la base perfecta para cualquier riff de rock.
Rock, metal y mucha distorsión en cada día.
Me llamo Harold Sánchez y la música es una parte fundamental de mi vida, especialmente todo lo relacionado con el rock y el metal.
Me encanta descubrir nuevas bandas, revisitar clásicos y perder la noción del tiempo entre riffs potentes, solos desgarradores y baterías demoledoras.
Disfruto analizando el sonido de las guitarras, la fuerza de los estribillos y la energía que transmite cada directo, ya sea en una gran sala o en un pequeño local.
Para mí, escuchar rock y metal es una forma de desconectar, inspirarme y recargar energía después de cualquier día.
Las guitarras eléctricas siempre me han llamado la atención, tanto por su sonido como por sus diseños agresivos y elegantes.
También me gustan los ukeleles con forma de guitarra eléctrica, porque combinan un aspecto cañero con un tamaño cómodo y divertido de tocar.
Cuerdas tensas, pastillas rugiendo y un buen amplificador: la base perfecta para cualquier riff de rock.
Los matices en la distorsión hacen que cada canción tenga su propio carácter y personalidad.
Un formato pequeño, cómodo y con estética rockera para tocar en cualquier lugar con actitud.